Cómo prevenir el dolor de espalda en el trabajo: consejos ergonómicos

Cómo prevenir el dolor de espalda en el trabajo consejos ergonómicos
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La ergonomía es la ciencia que analiza los esfuerzos y movimientos de los humanos durante su trabajo tratando de ajustarlos y acomodarlos para hacerlos más eficientes. Es en ese sentido en el que hemos de enfocar nuestros esfuerzos en cuanto a la higiene y dinámica postural, para prevenir lesiones de espalda en el contexto del entorno con independencia de la actividad que realicemos.

Comprender el dolor de espalda relacionado con el trabajo

La dinámica y arquitectura lumbar son elementos que diseñan como va a ser nuestra salud y calidad de vida, en lo que a dolores de espalda se refiere, han de funcionar de forma correcta y homogénea, por lo tanto, todo aquello que las interfiera, generara patología o sembrará el camino hacia ella. Es fundamental, por ello, que nuestras posiciones, movimientos, realización de esfuerzos, incluso la posición estática en una silla, deben ser cuidados y analizados para que se evitan futuros problemas. Por tanto, hemos de entender que adaptar nuestro entorno laboral a la salud de nuestra espalda de forma activa como pasiva es imprescindible para gozar de buena salud lumbar.

Diseño ergonómico del espacio de trabajo

Podemos establecer algunas recomendaciones sencillas, pero sumamente útiles para alcanzar este fin:

En el caso de realizar trabajos sentados, se recomienda mantener la espalda recta, con la mesa a la altura de los codos, adecuando la silla y su altura al tipo de actividad, incluso se recomienda usar un apoyo lumbar adecuado. Los objetos utilizados en el trabajo deben estar al alcance de la mano para evitar sobresfuerzos, es óptimo mantener una distancia suficiente a pantallas y tanto rodillas como codos deben estar cómodos formando ángulos rectos en las posiciones de trabajo, así como, cambiar de postura cada cierto tiempo evitando pasar más de dos horas sentados sin levantarnos, incluso, si es factible, estirar las piernas ocasionalmente.

En las actividades laborales que se realicen de pie, se debe evitar una postura única, alternando la carga en ambos miembros inferiores o usando un reposapiés.

Si debemos elevar objetos debemos flexionar las rodillas y no la espalda, así como equilibrar la carga entre ambos lados o miembros y evitar girar el tronco en los esfuerzos, así como, evitar levantar los pesos por encima de la cabeza.

Si además le asociamos ejercicios de movilización completa de la columna vertebral, realizando estiramientos de músculos lumbares y glúteos, así como de flexión y extensión de los miembros de una forma suave podemos mejorar nuestra condición física y nuestra tolerancia a los esfuerzos, con la consecuente inversión en una mayor de calidad de vida y salud lumbar.

Conclusiones

Todas estas recomendaciones no solo son válidas para el entorno laboral sino ampliable a todos los ámbitos de nuestra vida, circunstancia y edad. Está ampliamente analizado como la patología lumbar se origina con la implantación de unos hábitos erróneos, por no adecuar una correcta higiene postural a nuestras obligaciones laborales.

Recomiendo revisar desde hoy mismo nuestro puesto de trabajo y tratar de acomodarlo a nuestras necesidades y de las tareas que debemos realizar para evitar lesiones que pueden llegar a ser irreversibles. Por ello, es imprescindible efectuar estas maniobras preventivas, tanto sencillas, como de una eficacia contundente.

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